Decidir hacer crecer tu familia es un paso muy importante, lleno de emoción y de retos inesperados. Para algunas personas, lograr el embarazo ocurre con rapidez. Para otras, toma más tiempo de lo esperado, lo que genera preocupación y la búsqueda de respuestas.
Al contrario de lo que comúnmente se cree, este último grupo —aquellos con problemas de fertilidad— no está formado únicamente por personas a finales de los 30 o en los 40 años. La realidad es que los problemas de fertilidad pueden afectar a personas de todas las edades y orígenes. Sin embargo, debido a que las conversaciones sobre la infertilidad a menudo se mantienen en privado, muchos postergan la búsqueda de ayuda, a veces por más tiempo de lo médicamente aconsejable.
Este artículo explica cuándo acudir a un especialista en fertilidad, ya que una evaluación oportuna puede mejorar tus probabilidades de concebir y aliviar la carga emocional que implica un camino prolongado hacia la paternidad.
Cuándo consultar a un especialista en fertilidad: Plazos generales según la edad
Si tú y tu pareja han estado intentando concebir durante un tiempo sin éxito, a pesar de no tener problemas médicos conocidos ni antecedentes de infertilidad, es natural preocuparse sobre si deberían seguir intentándolo por su cuenta o buscar ayuda profesional. Acudir con un especialista en fertilidad y obtener la información pertinente sobre posibles complicaciones siempre es la decisión correcta.

Fuente: RDNE Stock project
Ten en cuenta que, si bien la edad materna no es el único factor que puede influir en la fertilidad, es el más importante. Es por eso que las pautas generales sobre cuándo acudir al especialista varían para mujeres menores de 35 años y aquellas entre 35 y 40 años.
Tiempos recomendados para mujeres menores de 35 años
Para las parejas en las que la mujer tiene menos de 35 años y no presenta problemas de salud reproductiva conocidos, generalmente se recomienda intentar concebir durante un año completo antes de buscar ayuda. La infertilidad se define médicamente como la incapacidad de concebir después de 12 meses manteniendo relaciones sexuales regulares y sin protección, por lo general de dos a tres veces por semana, especialmente en los días cercanos a la ovulación.
Aunque un año puede parecer mucho tiempo de espera, entra dentro del rango normal para muchas parejas sanas menores de 35 años.

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En muchos casos, tener paciencia y permitir que el proceso siga su curso natural es suficiente, incluso después de cumplirse el año. A continuación se muestra cómo se acumulan normalmente las probabilidades de embarazo a lo largo del tiempo para mujeres sanas menores de 35 años:
Tiempo intentando concebir | Probabilidad de embarazo |
3 meses o menos | 20–37% |
12 meses | 80% |
24 meses | 90% |
Dato adicional: Los problemas de fertilidad afectan a muchas personas; alrededor del 13% de las mujeres estadounidenses de entre 15 y 49 años tienen dificultades para concebir. Si tu proceso no sigue los tiempos típicos, no estás sola. Existen recursos y apoyo disponibles para acompañarte en cada paso.

Fuente: fernandozhiminaicela
Tiempos recomendados para mujeres de 35 a 40 años
Para las parejas en las que la mujer tiene entre 35 y 40 años, los expertos recomiendan intentar concebir durante seis meses antes de consultar a un especialista en fertilidad, la mitad del tiempo sugerido para mujeres más jóvenes. Este plazo más corto se debe a que tanto la calidad como la cantidad de óvulos comienzan a disminuir de forma acelerada después de los 35 años. Esta reducción también aumenta el riesgo de aborto espontáneo y de ciertas complicaciones en el parto, lo que resalta la importancia de una evaluación y atención más tempranas.
6 razones para no esperar

Fuente: Pavel Danilyuk
En algunos casos, los plazos habituales de seis o doce meses no aplican. Factores como una mayor edad, antecedentes reproductivos y ciertas afecciones médicas justifican una evaluación temprana, sin importar cuánto tiempo lleven intentándolo o incluso si todavía no han empezado a intentarlo. Esto aplica para:
Mujeres mayores de 40 años
Hombres mayores de 45 años
Mujeres con antecedentes de abortos espontáneos
Mujeres con problemas reproductivos diagnosticados
Hombres con problemas reproductivos diagnosticados
Parejas con afecciones médicas crónicas
1. Mujeres mayores de 40 años
Para las mujeres mayores de 40 años, la recomendación general de intentar concebir durante seis meses antes de considerar un tratamiento de fertilidad ya no aplica. A esta edad, lo mejor es consultar a un especialista en fertilidad de inmediato, incluso si aún no han comenzado a buscar un bebé. La fertilidad femenina disminuye considerablemente después de los 40 años, mientras que el riesgo de aborto espontáneo y complicaciones durante el embarazo aumenta.
Muchas mujeres mayores de 40 años logran embarazos saludables, pero el acompañamiento médico temprano es fundamental para conocer tu estado de fertilidad, explorar las opciones de tratamiento disponibles y maximizar tus probabilidades de éxito.
2. Hombres mayores de 45 años
Aunque la edad suele afectar con mayor frecuencia a la fertilidad femenina, la fertilidad masculina también disminuye con el tiempo, en particular a partir de los 45 años. Una mayor edad en los hombres se asocia con menor calidad espermática, niveles más bajos de testosterona y un riesgo elevado de problemas genéticos y del desarrollo en la descendencia, tales como:
Trastornos del espectro autista
Esquizofrenia y otros trastornos psiquiátricos
Cánceres infantiles
Síndromes de craneosinostosis (p. ej., síndrome de Crouzon y síndrome de Pfeiffer)
Debido a estos factores, los hombres mayores de 45 años que buscan tener un bebé deberían considerar una evaluación de fertilidad al inicio del proceso. Incluso si no hay signos evidentes de un problema, consultar a un especialista puede ayudar a detectar cualquier alteración subyacente y favorecer un camino más saludable hacia la paternidad.
3. Mujeres con antecedentes de aborto espontáneo
Si tienes antecedentes de abortos espontáneos, es importante solicitar una evaluación temprana con un especialista en fertilidad. El aborto espontáneo recurrente suele definirse como dos o más pérdidas del embarazo después de que se haya confirmado un embarazo clínico mediante ecografía o pruebas de laboratorio.
Aunque el aborto espontáneo es dolorosamente común —ocurre en el 10–20% de todos los embarazos confirmados—, las pérdidas recurrentes pueden ser señal de un problema de salud subyacente. Estos pueden incluir:
Anomalías genéticas
Desequilibrios hormonales
Problemas uterinos o cervicales
Una evaluación a tiempo ayuda a identificar estas condiciones médicas y asegura que recibas la atención personalizada que requieres.
Mensaje de apoyo: No pierdas la esperanza; haber tenido abortos recurrentes no significa que no puedas tener un bebé sano. Casi dos tercios de las mujeres que han tenido pérdidas gestacionales recurrentes logran llevar a término un embarazo, muchas de ellas sin requerir tratamientos especiales.

Fuente: Gustavo Fring
4. Mujeres con problemas reproductivos diagnosticados
Se sabe que ciertas condiciones de salud reproductiva afectan la fertilidad o dificultan lograr o mantener un embarazo. La siguiente tabla enumera las más frecuentes:
Condición o síntoma | Qué es | Por qué es motivo de atención |
|---|---|---|
Síndrome metabólico ovárico poliendocrino (SMOP, anteriormente conocido como síndrome de ovario poliquístico o SOP) | Trastorno hormonal que causa ovulación irregular o ausente | Dificulta concebir sin tratamiento médico |
Endometriosis | Tejido del revestimiento uterino que crece fuera del útero | Puede afectar los ovarios y las trompas de Falopio, interfiriendo con la fertilidad |
Fibromas o pólipos uterinos | Tumores no cancerosos en el útero | Pueden afectar la implantación o provocar la pérdida del embarazo |
Menstruaciones irregulares o ausentes | A menudo son signo de problemas de ovulación o desequilibrios hormonales | Disminuyen las probabilidades de embarazo |
Problemas en las trompas de Falopio | Obstrucciones por embarazo ectópico o cirugías tubáricas previas | Impiden el paso del óvulo, dificultando la fecundación |
Insuficiencia ovárica primaria (IOP) | Los ovarios dejan de funcionar antes de los 40 años | Reduce notablemente las probabilidades de concebir de forma natural |
Si sospechas que podrías tener alguna de estas condiciones, no debes dejar pasar el tiempo. Una consulta oportuna con un especialista en fertilidad puede marcar una gran diferencia en tus posibilidades de lograr un embarazo.

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5. Hombres con problemas reproductivos diagnosticados
Los hombres con problemas reproductivos confirmados o con sospecha de ellos deben tomar la iniciativa. Si tú o tu pareja han presentado alguna de las situaciones mencionadas a continuación, deben acudir con un especialista en fertilidad masculina:
Disfunción eréctil o dificultades en la eyaculación
Varicocele (venas dilatadas en el escroto que pueden alterar la producción de espermatozoides)
Antecedentes de testículos no descendidos (criptorquidia), hayan sido corregidos o no
Vasectomía previa
Traumatismos testiculares en el pasado
6. Parejas con afecciones médicas crónicas

Fuente: Pavel Danilyuk
La salud reproductiva no es lo único que influye en la capacidad de lograr la concepción o llevar a cabo un embarazo saludable. Las enfermedades crónicas —incluso aquellas no relacionadas con el aparato reproductor— pueden interferir con la fertilidad, aumentar los riesgos durante el embarazo o afectar la salud del bebé.
Entre las condiciones que justifican una evaluación temprana de fertilidad se encuentran:
Diabetes: Un mal control de los niveles de azúcar en la sangre puede alterar los niveles hormonales, la ovulación y la calidad de los espermatozoides. Además, se asocia con complicaciones gestacionales.
Trastornos tiroideos: Tanto el hipertiroidismo como el hipotiroidismo pueden alterar los ciclos menstruales, la ovulación y la fertilidad general en las mujeres, así como afectar la calidad del esperma en los hombres.
Presión arterial alta: La hipertensión puede complicar el embarazo y afectar la salud de los órganos reproductivos.
Enfermedad renal: Este padecimiento puede alterar los niveles hormonales y dificultar llevar a término un embarazo.
Antecedentes de cáncer o tratamientos oncológicos: La quimioterapia y la radioterapia pueden dañar la producción de óvulos o espermatozoides, incluso si los tratamientos se recibieron años atrás.
Enfermedades genéticas: Los trastornos genéticos pueden ocasionar problemas para concebir, abortos recurrentes, complicaciones en el embarazo y padecimientos hereditarios en el bebé.
Dado el fuerte impacto que los trastornos genéticos pueden tener en cada etapa del camino hacia la maternidad o paternidad —desde la concepción hasta la salud a largo plazo de los hijos—, vale la pena conversar con tu pareja sobre las pruebas genéticas mientras llega la fecha de su cita de fertilidad. Incluso pueden realizarse pruebas genéticas para parejas desde casa con plataformas innovadoras como Nucleus.

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Lectura recomendada: Conoce más sobre el tamizaje de portadores y los beneficios de realizarlo antes de planificar tu familia.
Cuándo consultar a un médico especialista: Motivos de atención inmediata
Existen ciertos síntomas relacionados con la fertilidad que requieren atención inmediata. Si tú o tu pareja presentan alguno de los problemas que se detallan a continuación, es indispensable consultar a un médico a la brevedad, ya que podrían indicar afecciones subyacentes que afecten su capacidad para concebir:
Cólicos menstruales severos
Dolor durante las relaciones sexuales
Dolor pélvico persistente
Sangrado menstrual anormal o muy abundante
Asimismo, si tú o tu pareja tienen antecedentes de infecciones de transmisión sexual (ITS) o de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), se recomienda una evaluación de fertilidad cuanto antes. Estas afecciones pueden causar cicatrices u obstrucciones en las trompas de Falopio en las mujeres y deteriorar la calidad espermática en los hombres, dificultando el embarazo.
¿A qué médico debo acudir por problemas de fertilidad?
La siguiente tabla muestra los principales especialistas en fertilidad, a qué se dedican y en qué momento convendría consultarlos.
Tipo de especialista | Área de enfoque y funciones | Cuándo consultarlo |
Ginecobstetra (GO) |
| Inquietudes básicas de fertilidad y control ginecológico habitual |
Biólogo de la reproducción / Endocrinólogo reproductivo (RE) |
| Problemas de fertilidad y alteraciones hormonales complejas |
Andrólogo |
| Inquietudes sobre la fertilidad masculina o conteo espermático bajo |
Cirujano reproductivo |
| Cuando se requiere intervención quirúrgica para mejorar la fertilidad |
Inmunólogo reproductivo |
| Infertilidad de causa desconocida vinculada al sistema inmunológico |
Asesor genético |
| Pruebas genéticas preconcepcionales y pruebas genéticas prenatales |
Si no tienes certeza de qué está originando tus problemas de fertilidad o tienes dudas generales, un ginecobstetra suele ser un buen punto de partida.

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En caso de presentar síntomas alarmantes o de tener problemas reproductivos previamente diagnosticados, acudir de forma directa con un biólogo de la reproducción puede ahorrarte tiempo valioso.
Qué esperar en tu primera cita de fertilidad

Fuente: Accuray
Cada clínica de fertilidad trabaja de forma un poco distinta, por lo que tu experiencia en la primera consulta puede variar según el especialista y el centro médico.

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No obstante, la mayoría de los especialistas sigue un protocolo similar para descubrir el origen de las dificultades y diseñar un plan personalizado. A continuación se detalla lo que suele ocurrir en cada paso:
Revisión minuciosa de tu historial médico y el de tu pareja
Conversación sobre factores de estilo de vida que podrían influir en la fertilidad (p. ej., alimentación, estrés, hábitos sexuales)
Definición de sus objetivos reproductivos (p. ej., concepción natural, preservación de óvulos o esperma, FIV)
Examen físico y análisis clínicos iniciales (p. ej., perfiles hormonales y detección de ITS)
Estudios diagnósticos (p. ej., ultrasonido transvaginal y espermocultivo o seminograma)
Pruebas genéticas opcionales para identificar riesgos hereditarios o estado de portador
Revisión general de opciones de tratamiento (p. ej., inducción de la ovulación, IIU, FIV, cirugía)
Planeación y puesta en marcha del tratamiento
Esta cita es la oportunidad ideal para expresar cualquier inquietud y comprender mejor las opciones a tu alcance antes, durante y después del embarazo.
Próximos pasos: Por qué Nucleus debería formar parte de tu camino hacia la fertilidad
Los problemas de fertilidad suelen ser emocionalmente agotadores y médicamente complejos. Tras atravesar tanta incertidumbre, querrás hacer todo lo posible para aumentar tus probabilidades de tener un embarazo sano y un bebé saludable. Si tu especialista te sugiere recurrir a la fertilización in vitro, vale la pena considerar iniciar tu proceso con Nucleus IVF+.
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Contar con asesoría experta 24/7 para comprender con claridad lo que cada decisión representa para el futuro de tu familia
Los reportes de Nucleus se fundamentan en investigaciones revisadas por pares y se obtienen en laboratorios clínicos certificados, para luego ser presentados en un formato claro y comprensible, sin requerir conocimientos médicos previos. Si aún tienes preguntas sobre el significado de tus resultados, Nucleus también te brinda acceso a asesores genéticos para ayudarte a interpretarlos y definir los pasos a seguir.

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Fuente de la imagen principal: Nataliya Vaitkevich














